¿Tengo un problema social o psicológico?

18 de diciembre de 2025

A veces, me planteo ir al psicólogo porque no me encuentro bien. Pienso que trabajando con la ayuda de un profesional podría sentirme mejor adquiriendo nuevas formas de ver mi realidad o tomando otros puntos de vista.

Esto, es cierto en muchos sentidos, incluso cuando la toma de conciencia te lleva a identificar que no tienes tanto un problema de enfoque como de adaptación a una sociedad de mierda en la que es un puto reto prosperar (perdona los tacos, me ayudan más a expresar lo que siento).

El sentimiento que tienen muchos jóvenes que les hace creer que el mundo se puede acabar en cualquier momento con una 3º guerra mundial, un virus mortífero o un meteorito plutoniano es muy real. Por ejemplo, podríamos pensar que el disparatado aumento de suicidios y enfermedad mental en jóvenes entre 18 y 25 años pudiera deberse a que ahora los jóvenes son más débiles, peor formados.

Déjame decirte que tras darle muchas vueltas al coco estoy convencido de que no es así. Ahora, es normal que te entren más ganas de quitarte de en medio, entre otras cosas, al darte cuenta de lo difícil que están las cosas en este mundo. Recuerdo, como mi abuelo hizo carrera en una misma empresa casi toda su vida cobrando un buen sueldo hasta que se jubiló y otros ejemplos de estabilidad laboral de su generación que eran la norma y que ahora están más cerca de ser una utopía de Disney que la realidad.

Cuando te plantees ir a psicoterapia es clave que analices si lo que te pasa es porque necesitas ayuda psicológica o tienes síntomas muy relacionados con lo difícil que puede llegar a ser vivir en este mundo tan `loco´ y cambiante.

Si tienes buen karma y das con un terapeuta que sabe identificar la diferencia entre estas dos situaciones será una gran opción empezar psicoterapia incluso para darte cuenta de que no la necesitas y de que no tienes por qué sentirte tan culpable de lo difícil que está siendo para ti tirar palante.

Elegir correctamente el motivo para acudir al psicólogo es importante porque si no puedes acabar en un proceso terapéutico que solo tenga de terapéutico el nombre y se convierta en un espacio de queja sostenida en el tiempo que te salga bastante caro.

Como todo en la vida, si das con un buen profesional este punto es fácilmente identificable en las primeras sesiones y ahorrarás tiempo y dinero.

Recuerda, lo importante muchas veces es darte cuenta de que el problema no eres tú, yo diría que casi nunca. Darte cuenta de que el contexto puede llegar a ser asfixiante en muchos sentidos puede ser muy útil para que no andes por la vida lleno de culpa pensando que tú eres el responsable de todo lo que te pasa.

Por otra parte, aunque sientas tu situación concreta como agobiante, super difícil y no sepas por donde meterle mano, SIEMPRE,SIEMPRE,SIEMPRE tienes margen de respuesta.

Siempre puedes trabajar en ti mismo para no ser tan reactivo a la situación y pasar a responder. Es la gran diferencia, ¿reaccionas a lo que te ocurre o respondes a lo que te pasa?. La primera es más inconsciente, la segunda es una forma más consciente y madura de relacionarte con tu entorno. La terapia es un espacio ideal para trabajar todo esto.

Por último, quiero recordarte que La Verdad Siempre Triunfa y tú, aunque te cueste verlo a veces, estás lleno de Verdad esperando a salir.